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RECOMENDACIONES PARA ENFERMOS POR SILICOSIS Y TRABAJADORES EXPUESTOS A PÓLVO DE SÍLICE CRISTALINA RESPIRABLE

 

En primer lugar, se ha de tener presente que la inhalación crónica del polvo respirable de sílice (en general, constituido por partículas menores de 7 micras), independientemente de que pueda causar una silicosis, puede dar lugar a unos efectos locales en las pequeñas vías respiratorias y en los alveolos pulmonares. Su expresividad clínica es variable, lo cual se evidencia en que estos trabajadores presentan una elevada prevalencia de diversas patologías respiratorias como son: bronquitis crónica, enfisema pulmonar, pérdida acelerada de la función pulmonar, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y cáncer de pulmón, todas ellas independientemente del hecho de fumar y algunas potenciadas por el tabaquismo.

Así mismo, se ha constatado que los trabajadores expuestos a sílice tienen aumentada la incidencia de algunas enfermedades autoinmunes, como la artritis reumatoide y el lupus eritematoso y también de determinadas enfermedades infecciosas como la tuberculosis pulmonar.

Todo ello indica que la reacción orgánica desencadenada por la inhalación crónica de la sílice va más allá del propio órgano diana –el pulmón- e implica una respuesta sistémica con implicaciones inmunológicas e inflamatorias.

Teniendo presente estos hechos, estos trabajadores podrían ser considerados potencialmente más vulnerables frente a la infección por COVID-19, que la población general y por tanto, las recomendaciones generales dadas por las autoridades sanitarias encaminadas a reducir su contagio, deben de ser especialmente observadas en este colectivo prevaleciendo, siempre que sea posible el trabajo a distancia, el confinamiento en los domicilios particulares. En su defecto, se deben extremar todas las medidas de protección, tanto las higiénicas personales, como las establecidas en los lugares de trabajo, controlando los espacios donde se desarrolla el trabajo para mantener las distancias de seguridad entre trabajadores evitando el hacinamiento en las naves industriales, uso de EPI´s , ventilación de los mismos…etc.

Con respecto a los pacientes con silicosis tanto en su forma simple como complicada, al ser esta una enfermedad respiratoria crónica, constituyen de acuerdo con lo establecido por el Ministerio de Sanidad, un grupo de riesgo de padecer afectación grave por COVID-19, por lo que aquellos que se encuentren de alta laboral (lógicamente en actividades sin exposición a sílice), deben ser considerados trabajadores con especial sensibilidad al COVID-19 , debiéndose readaptar su puesto de trabajo y asignarle tareas en las que se garantice la ausencia de riesgo de contacto con pacientes infectados o con sospecha de estarlo por COVID 19 y si ello no fuera posible, deberán ser propuestos para incapacidad temporal (IT).

Todas las medidas contempladas para trabajadores en activo, han de ser promovidas y observadas por los servicios de prevención de riesgos laborales con los que deben de colaborar los propios trabajadores.

Con respecto a los enfermos con silicosis, ya retirados de la vida laboral, las medidas generales son igualmente de extraordinaria importancia y en principio no es necesario añadir más, salvo extremar el cuidado para evitar contactos con personas que pudieran ser vehículo de la infección, por lo que es conveniente seguir las siguientes recomendaciones:

  • Mantener el confinamiento en el domicilio habitual con los convivientes habituales (siempre que estos no estén diagnosticados de infección o tengan sospecha de la misma), evitando visitas y desplazamientos.

  • Los convivientes y el paciente deben de mantener y extremar las medidas higiénicas recomendadas (lavado de manos, cambio de ropa…etc).

  • En el caso de precisar salir de la casa, hacerlo únicamente en los supuestos admisibles y utilizar mascarilla filtrante y guantes y cambiar y lavar la ropa al llegar a la casa.

  • Mantener la medicación crónica prescrita.

  • Aviso telefónico al médico de atención primaria si: presenta aparición brusca o aumento de la fatiga o de la tos, y/o fiebre-febrícula, malestar general o dolores musculares intensos.

 

Estas consideraciones generales pretenden dar una respuesta genérica a las dudas que puedan plantearse en el colectivo de personas que están o han estado expuestas a inhalación crónica de sílice y en aquellos que padecen silicosis; cualquier otra aclaración puede ser solicitada a través del correo info@ins.es.

 

Se recomienda que cuestiones más específicas sean formuladas en los dispositivos sanitarios que el sistema público de salud ofrece (Centro de Salud).

 

Actualizado 11/05/2020