CONSIDERACIONES ACERCA DE DISTINTOS TIPOS DE MASCARILLAS

 

En el caso de exposición a agentes biológicos infecciosos los cuales se transmitan a través del aire, como el virus SARS-CoV-2, puede ser requerido el uso de Equipos de Protección Respiratoria (EPR) específicos, siendo los más empleados las medias máscaras filtrantes o mascarillas autofiltrantes. En el contexto actual varios países han establecido la obligatoriedad de su uso, entre ellos Israel, República Checa, Eslovaquia, Italia, Alemania, Portugal, Grecia y España, cada uno de ellos con sus condicionantes particulares.

Las mascarillas autofiltrantes contra partículas son utilizadas habitualmente en escenarios laborales relacionados con la exposición a polvo y sílice cristalina respirable (SCR), entre otros agentes químicos. En estos EPR el aire inhalado pasa a través de un material filtrante que retiene las partículas (polvo, SCR, aerosoles conteniendo el virus, etc). Estos equipos, al igual que el resto de EPR filtrantes, solo pueden ser utilizados en atmósferas que no sean deficientes en oxígeno.

Utilizar mascarilla puede generar una falsa sensación de seguridad principalmente entre la población general no formada en su uso, por lo que se recomienda su empleo de manera complementaria al resto de medidas preventivas (distancia social, etiqueta respiratoria, lavado de manos, desinfección de espacios y utensilios, etc).

Los criterios para su selección, así como los diversos tipos existentes, son a menudo desconocidos para los usuarios de las mismas, especialmente fuera de los entornos laborales. La información que a continuación se suministra recoge algunas de las características de mayor relevancia.

El Ministerio de Sanidad ha publicado, y mantiene actualizado, el documento Recomendaciones sobre el uso de mascarillas en la comunidad en el contexto del COVID-19, el cual se recomienda consultar.

 

Medias máscaras filtrantes o mascarillas autofiltrantes FFP1, FFP2, FFP3 (UNE EN 149:2001 +A1:2010)

La función de estos equipos es la de proteger a la persona que la utiliza de las partículas presentes en el ambiente tratándose, por lo tanto, de un equipo de protección respiratoria (EPR).

La efectividad de este tipo de mascarillas se fundamenta en:

En cuanto al primero de los factores es importante señalar que la norma europea que regula este tipo de productos es la UNE EN 149:2001+A1:2010. De acuerdo con ella las máscaras se clasifican en función de su capacidad de filtración:

  • Media máscara filtrante de clase FFP1 (baja eficacia): retienen al menos un 80% de estos aerosoles (penetración inferior al 20%).

  • Media máscara filtrante de clase FFP2 (eficacia media): retienen al menos un 94% de estos aerosoles (penetración inferior al 6%).

  • Media máscara filtrante de clase FFP3 (alta eficacia): retienen al menos un 99% de estos aerosoles (penetración inferior al 1%).

Además, estos equipos pueden también llevar válvula de exhalación, cuyo objetivo es facilitar la salida del aire espirado por el portador. En función de la configuración de la mascarillas con respecto a esta válvula se pueden generar dos situaciones de protección diferentes:

  • En el caso de llevar válvula de exhalación de aire el equipo de protección protege de la entrada de partículas en las vías respiratorias de la persona que lo porta, si bien no evita que esta emita patógenos en caso de estar enferma (al exhalar aire de su propio cuerpo a través de dicha válvula).

  • En el caso de no disponer de ella, además de proteger la entrada de partículas en el organismo del portador, dificulta la salida del aire espirado, lo cual pudiera también dificultar la emisión de agentes patógenos por el usuario en el caso de estar enfermo.

En cuanto a su uso prolongado en el tiempo, estos equipos pueden estar diseñados para su empleo:

  • Durante un turno de trabajo (marcado NR)

  • Más de un turno de trabajo (marcado R).

La clasificación de la normativa de EE.UU. llevada a cabo por el National Institute for Occupational Safety and Health (NIOSH) es muy similar a la descrita para la Unión Europea, si bien establece diferentes eficacias de filtración:

  • N95: eficacia del 95 %.

  • N99: eficacia del 99 %.

  • N100: eficacia del 99,7 %.

Ejemplo: La eficacia de un EPR de tipo N95 (normativa de EE.UU.) es prácticamente análoga a la de un EPR de clase FFP2 (normativa europea).

La especificación del gobierno chino aceptada como medida de urgencia por el gobierno español ha sido la de los equipos KN95, los cuales tienen una eficacia similar a la clase FFP2 europea.

La correlación entre las citadas normas y otras existentes puede consultarse con más detalle en el siguiente enlace:

https://www.insst.es/documents/94886/693030/Comparativa+especificaciones+técnicas+Mascarillas+%2820.03.20%29/a48446b9-cfd6-4456-9303-8d75d85a02dd

 

Mascarillas quirúrgicas (UNE-EN 14683:2019+AC)

La función de las mascarillas quirúrgicas es evitar o minimizar la propagación o emisión del virus por parte de la persona que la porta. Por lo tanto, estas protecciones no están diseñadas para proteger al portador frente a agentes externos, si bien su uso puede dar lugar a un cierto efecto barrera en caso de contagiados por el virus con síntomas o asintomáticos.

Es importante señalar que las mascarillas quirúrgicas son un producto sanitario (PS), no un equipo de protección individual.

 

Mascarillas de uso dual (UNE-EN 14683:2019 y UNE EN 149:2001+A1:2010)

La función de este tipo de mascarilla es proteger a quien la porta de la entrada en su organismo de partículas al mismo tiempo que evita, en caso de ser portador del virus SARS-CoV-2, el contagio de otras personas. Por tanto, cumplen ambas funciones siendo un equipo de protección individual (EPI) y un producto sanitario (PS). Para mayor información se recomienda consultar el enlace:

https://www.insst.es/documents/94886/693030/D%C3%ADptico.+Respira+con+seguridad.+Mascarilla+dual/1a14b079-9f4c-4a14-bf57-e6b0a8b96f65

De modo general puede establecerse, en cuanto a selección de medias máscaras filtrantes y en situaciones con presencia o posible presencia del virus SARS-CoV-2 en forma de bioaerosoles, las siguientes recomendaciones:

El uso de mascarillas autofiltrantes FFP1 no resulta adecuado como medida de protección por ser insuficiente su eficacia de filtración.

La protección mínima recomendable para evitar el contagio es la ofrecida por las mascarillas autofiltrantes FFP2.

Para el caso de situaciones donde puedan producirse bioaerosoles en concentraciones elevadas (contacto directo con enfermos, maniobras generadoras de aerosoles en pacientes infectados, intubaciones en zona UCI…) se recomienda el uso de mascarillas autofiltrantes FFP3.

En el contexto actual cobra especial importancia comprobar que los EPR´s dispongan del marcado adecuado, de forma que se garantice que el equipo ha sido certificado cumpliendo con las normas y requisitos exigibles. Las características de dicho marcado, tanto en el embalaje como en el propio equipo, de acuerdo con la norma UNE para medias máscaras filtrantes (EPI) y productos sanitarios (PS) aparecen resumidas en el siguiente enlace del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo:

https://www.mincotur.gob.es/es-es/COVID-19/GuiaFabricacionEPIs/Mascarillas%20tipo%20EPI/2_mascarillas_tipo_EPI_como_legalizarlas_v2.1.pdf.

Además, en el siguiente enlace de la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR) podrá accederse de forma gratuita (temporalmente) a las normas existentes sobre equipos de protección respiratoria y protección sanitaria:

https://www.aenor.com/conocenos/sala-de-informacion-aenor/notas-de-prensa/aenor-reforzara-la-confianza-en-los-equipos-de-proteccion-individual-(EPI)-y-productos-sanitarios.

Otros enlaces de interés sobre estos y otros EPI son:

 

Actualizado 10/08/2020